lunes, 8 de enero de 2018

Portada de New Yorker: Robotización aquí y allá.

Aprovecho un momento libre, para colocar una portada que me ha gustado y hecho pensar.


No tengo suficientes conocimientos, tampoco tiempo, aunque sí interés, por saber hasta dónde podría llegar la robotización masiva dentro y fuera -pero sobretodo, dentro- del mundo laboral. El dibujante norteamericano R. Kikuo Johnson da su visión, reconociendo -o esperando-, en su comentario en la web de la revista New Yorker que, por el momento no está nervioso de que una máquina lo sustituya en su oficio de ilustrador, aunque nunca se sabe...



Y la próxima vez, algo un poco más largo, prometo.

jueves, 4 de enero de 2018

Aubrey Beardsley: corta vida, dar mucho que hablar, y una obra que nos parece insuficiente.

Es habitual que, cuando alguien especial se marcha muy pronto, siempre se piense qué podría haber hecho de haber tenido una vida más larga.


Enfant terrible, niño prodigio, gran ilustrador de los últimos años de la Era Victoriana.


Imagen relacionada

Resultado de imagen de aubrey beardsleyCuando me dio por escribir, en mi escaso tiempo libre, una entrada para despedir el año, incluí una ilustración del británico Aubrey Beardsley. Lo conocía -o más bien, conocía su obra- porque había visto no pocas ilustraciones suyas en webs o páginas de facebook, pero, aunque pensé en indagar más sobre la vida y obra de aquel inglés para mí desconocido, y de apellido tan difícilmente pronunciable, nunca pasé de allí. Hasta que decidí, por fin, saber quién fue este hombre, que falleció tan joven, con tan sólo veinticinco años, cuando se había hecho ya un nombre como artista y polemista, con un número considerable de seguidores, pero también de acerbos críticos, que no lle perdonaban sus burlas y desprecios a la hipocresía y el conservadurismo de una época, la Victoriana, que ya estaba llegando a su fin -realmente, acabó sólo dos años después de la muerte de Beardsley-. Pero quizá, sería mejor comenzar por el principio, y hablar de forma un tanto más ordenada sobre este hombre, tan victoriano, quizá, precisamente, por la forma que tenía de reírse, de fastidiar, también de ganar la atención, de su época y sus contemporáneos.
Aubrey Vincent Bearsley nació en la ciudad de Brighton, en la costa y extremo sur de Inglaterra, en 1872, aunque se estableció en Londres, junto a su familia, en 1883. y un año después, ofreció, junto a su hermana Mabel, un año mayor que él, varios conciertos que hicieron que se le considerara "fenómeno musical infantil". Su familia podría considerarse de clase media, aunque con ciertas estrecheces, y si pudo estudiar arte, fue -como tantos otros en su época- gracias a la herencia de uno de sus abuelos. 
De todas formas, Beardsley, por consejo, o más bien deseo de sus padres, que nunca andaron sobrados de dinero, y tras estudiar en la grammar school -más o menos, unos estudios medios o bachillerato- se dedicó a buscar un trabajo administrativo, en el despacho de un abogado. Lo que se decía, "un empleo seguro y respetable", típico de la clase media -o media-baja- urbana de la época. Respecto a la falta de dinero, una de las razones fue que, por lo visto, su padre, Vincent, tuvo que vender algunas propiedades para pagar lo que llamaríamos una indemnización a una mujer que fue su prometida antes de conocer a su esposa, y a la que había prometido matrimonio. Por lo que se ve, los victorianos, por muco que escribieran y leyeran sobre amor, a la hora de la verdad, acababan en no pocas ocasiones poniendo el dinero y los contratos matrimoniales por encima de los amoríos. Tras sus trabajaos de papeleos con el arquitecto, "ascendería" laboralmente al pasar a trabajar a una compañía de seguros. Y aparentemente, allá podría haberse quedado indefinidamente. Por suerte, finalmente no fue así.

Resultado de imagen de aubrey beardsley
"Cómo sir Tristan bebió el brebaje del amor", es una de las ilustraciones que realizó para "Le mort d'Arthur", de Thomas Malory, su primer trabajo de importancia.

Imagen relacionada
También en la obra de Malory, la particular visión que tenía del mago -o druida- Merlín.

Imagen relacionada
"Excalibur en el lago", con un marco de adornos florales a lo William Morris.

Beardsley comenzó muy joven su carrera -normal, teniendo en cuenta que murió también muy joven-. Aunque también fue pintor, es como ilustrador cómo ganó justa fama. En 1891, y por consejo de Edward Burne Jones, uno de los padres del prerrafaelismo -y del que recibió cierta influencia, por lo menos, en su obra más temprana- y del simbolista francés Pierre Puvis de Chavannes, decidió aparcar el trabajo administrativo por el arte, entrando en 1892 en la Escuela de Arte de Westminster, donde tuvo como maestro al artista realista Fred Brown.
Sin embargo, el grueso de su obra se alejó de un prerrafaelismo -y un realismo, un neoclasicismo- que ya no tenía mucho de revolucionario, y se había transformado en el arte pictórico británico por antonomasia. Él formó parte del movimiento simbolista -más pictórico que del ámbito de la ilustración, pero también influyó en esta-, y desde un punto de vista tanto artístico como intelectual o espiritual, del esteticismo, que era algo así como la versión británica del decadentismo, con todo lo de radical -para la época-, grotesco -según algunos de sus seguidores- y contestatario, pero también innovador y renovador, que arrastraba dicha corriente artística.

The Black Cat (c1894)
Una ilustración para el relato "El gato negro", de Edgar Allan Poe (1894)

Death of Pierrot - The Savoy (1896)
"La muerte de Pierrot", publicado en la revista " The Savoy", inspirado en la Ópera Bufa italiana, que en sus tiempos -las postrimerías del XIX- era casi arqueología teatro-musical -la última ópera bufa reconocible, "Don Pasquale", data de los años 40 del mismo siglo, y se escribió unas tres décadas después de su desaparición-.

Venus at her Toilette (1896)
"El baño de Venus" es una ilustración del relato erótico inacabado "Under the Hill" (1896), del propio Beardsley, que publicó -obra e ilustraciones- en "The Savoy".

Imagen relacionada
Una ilustración más dedicada a Venus, la Afrodita griega. Mitología y literatura, los temas preferidos de Beardsley.

Uno de sus primeros trabajos -entre los muchos que realizó, tanto para revistas, como para ilustrar libros- fue para una edición de lujo de la obra del legendario Thomas Malory -el "padre" del ciclo Artúrico ordenado y literario-, "Le Morte d'Arthur" (1893). Fue su primer encargo de importancia, el que le podía abrir -y le abrió- las puertas a una vida como artista, o en caso de no salir bien, hacerle pensar si no salía más a cuenta volver a los despachos. Aquí, se nota la influencia de Burne-Jones, que al igual que su maestro -mayor que él en edad, y que le influyó a su vez- Dante G. Rossetti, que fueron, muy probablemente, los prerrafaelitas con un estilo más particular, más rupturista y menos clásico.
Más tarde fue editor de revistas, como "The yellow book" ("El libro amarillo"), para la que produjo no pocas ilustraciones, o "The Savoy" -donde pudo publicar algunas poesías y relatos cortos, incluyendo, uno erótico, inacabado-. Al tiempo, conoció a una de las grandes figuras literarias, y sociales, de la época: Oscar Wilde, con el que trabó una profunda amistad. Por él, y para él -y para seguir ganándose la vida, evidentemente, aunque Beardsley nunca se obsesionó con el dinero- ilustró su "Salomé", obra de teatro de Wilde, escrita originalmente en francés en 1893 -aunque no se estreno en París hasta tres años después-, traducida al inglés al año siguiente para ser representada ante el público, pero también para ser publicada -todo lo de Wilde, en aquellos tiempos, se publicaba-. Sin duda, aquella Salomé, brutal, gótica -no en el sentido arquitectónico medieval, sino ateniéndose al movimiento o sub-cultura gótica actual-, sensual y terrible, fue alabada, pero sobretodo, criticada y despreciada en una sociedad tan pacata y puritana como la Victoriana -mucho más de lo que hoy en día mucha gente piensa-, donde el placer sexual estaba mal visto entre los hombres -excepto con prostitutas-, y aún más entre las mujeres -en su caso, siempre, siempre...-.Aubrey sin duda se debió dar cuenta de ello antes incluso que la obra de su amigo saliera publicada en Inglaterra -también se publicó en Francia, en su lengua original, pero allá el público parecía estar más preparado para aquella ruptura-. Luego vendría más.
Su "Isolda" aparece vestida como una dama del XVIII más que como una joven de una Edad Media imaginaria, su "Lisístrata" de Aristófanes es un ejemplo de lo que representaba en la ilustración el simbolismo decadentista, y lo que sería el modernismo más rupturista -el de la Escuela de Viena, posterior al franco-belga-, su obra "Un libro de cincuenta dibujos de Aubrey Beardsley" fue un recopilatorio de su arte, con aportaciones inéditas, y en sus últimas obras, se ven figuras más recargadas, más rococó. Pero, en líneas generales, se puede resumir en pocas palabras: casi todas sus ilustraciones, de figuras estilizadas, son realizadas con tinta negra, con grandes espacios, bien en negro, bien en blanco. La influencia de la ilustración japonesa es incuestionable, y no debería extrañar, pues poco antes, el arte del país asiático había llegado a Europa, sobretodo a Francia, donde se puso de moda -el llamado "japonismo", que no sólo fue coleccionismo o interés por Japón, sino influencia en pintores, ilustradores, escultores, y hasta en diseñadores de vestuario-. Sus escenas entremezclan lo tremebundo o brutal -decapitaciones, demonios- con sensualidad y erotismo, pero sin caer en la pornografía. En realidad, tras su muerte, o incluso antes de ello, ya circulaban supuestas obras suyas, con un erotismo más fuerte, casi pornográfico, que en realidad fueron falsificaciones, pero el nombre de Beardsley vendía mucho, y así lo entendieron otros. En Estados Unidos hubo un artista, entre admirador e imitador, que además se apellidaba igual que él -Will Beardsley-, y en ocasiones se llegaron a confundir obras de uno y otro.

Resultado de imagen de aubrey beardsley
Su particular visión de "Isolda".

Imagen relacionada

Resultado de imagen de aubrey beardsley
Dos de las ilustraciones para la "Salomé" de su amigo Wilde.

Imagen relacionada
Y una tercera, de Salomé con Juan el Bautista.

Su vida cerca de Wilde lo hizo famoso, fue un personaje que llamaba la atención por su elegancia, pero también por el aspecto de "nuevo dandy", a lo Wilde, que lucía, con sus trajes, sombreros, corbatas, guantes amarillos, bastón, zapatos de charol... llamaba la atención, incluso a los que no conocían su obra -lo que no impedía que la criticaran, o la ensalzaran, según el momento-. Por lo demás, de su vida privada se sabe más bien poco, por no decir casi nada. Se supuso que era homosexual, o al menos abiertamente bisexual, como Wilde, e incluso se llegó a insinuar una relación amistosa con su hermana, que habría quedado embarazada de Aubrey, para más tarde tener un aborto espontaneo, pero conjeturas aparte, es probable que fuera una persona asexuada, que no sintiera un auténtico deseo sexual, carnal, por nadie. Aunque su obra pudiera hacer pensar todo lo contrario.
Estuvo activo hasta casi su muerte, en 1898. Enfermo de tuberculosis -una enfermedad tan habitual en aquellos tiempos, y que a tanta gente mató-, marchó al sur de Francia, instalándose en la población de Menton, donde fallecería poco tiempo después, tras haberse convertido al catolicismo, en 1897. Y allá sigue enterrado.
Beardsley podía resutar molesto, pero murió joven, así que la sociedad no pudo tomarla con él, castigarlo, por decirlo así, por su atrevimiento. Wilde no tuvo tanta suerte. Su amigo fue también autor de caricaturas políticas, se reía de lo que veía a su alrededor. Sin embargo, en sus últimos días debió sentir algún tipo de remordimiento, y poco antes de partir a Francia, suplicó a su editor, y a su amigo Herbert Charles Pollitt -mecenas de artistas- que destruyeran todas las copias de "Lisístrata" y de "los malos dibujos", los "dibujos sagrados obscenos". Pero no le hicieron caso, porque de ser así, no habrían llegado tantos de ellos hasta nuestros días.

Imagen relacionada

Imagen relacionada
Un par de imágenes de su "Lisístrata" -la segunda, incompleta, pero no la he encontrado entera-, obra del ateniense Aristófanes, de cuyas ilustraciones renegó poco antes de morir, en Francia.

Resultado de imagen de aubrey beardsley
Una curiosa obra de Bearsley: una tarjeta de Navidad -fue editada como tarjeta mucho después de su muerte, en 1927-.



miércoles, 27 de diciembre de 2017

Los prerrafaelitas (XV): Thomas  Cooper Gotch, el pintor realista que abrazó el prerrafaelismo.

Vuelta al mundo prerrafaelita, con un autor no especialmente conocido, que abandonó el realismo cuando el movimiento ya había madurado.


Cooper Gotch, el realista que vio la luz prerrafaelita, en el pueblo de los artistas realistas.

Hace ya meses que no cuelgo más que alguna entrada muy de vez en cuando, porque estoy bastante más ocupado que hasta hace poco, y andaba un poco falto de ideas -la verdad-. Pero mirando aquí y allá -por ejemplo, para poner alguna imagen como felicitación múltiple por las fiestas-, me encontré un pintor del que me sonaba haber visto alguna imagen, pero no estaba seguro de haberlo tratado antes. Finalmente, pude comprobar en el listado de entradas que no había hablado nunca de él. Se trata de Thomas Cooper Gotch -¡uno de esos sonoros apellidos ingleses!-, que, entre otras cosas, no tiene entrada en Wikipedia -donde encontré información de tantos y tantos compatriotas suyos, prerrafaelitas o no-, de ahí que quizá no me sonara, hasta que empecé a buscar en inglés. Y ahí sí encontré.
Bueno, al lío. Thomas Cooper Gotch, o TC Gotch, nació en 1854 -cuando los primeros prerrafaelitas comenzaron su movimiento rupturista, por lo que se le debería considerar un miembro de la segunda generación de la corriente, llegando a ser contemporáneo de los neo-prerrafaelitas, bien entrado ya el siglo XX-, en la pequeña ciudad de Kettering, en el condado de Northamptonshire, en el corazón de Inglaterra. Entre sus hermanos, destacaba uno mayor que él, John Alfred Gotch, que fue un arquitecto famoso en su época.
Estudió arte en Londres y Amberes -Bélgica; más exáctamente, Flandes-, tras lo cual se casó con una compañera de estudios -la conoció en la Slade School of Fine Art de Londres- artista como él, Caroline Burland Yates, y seguiría estudiando arte, en este caso, en París, que rivalizaba con Londres, y en menor medida Bruselas y Viena, como capital europea del arte. Tras pasar con su esposa y su hija Phyllis Marian, en ocasiones modelo de sus obras, una temporada en Australia -Imperio Británico, al fin y al cabo-, y a otros países -Italia, Austria, hasta Sudáfrica- se establecieron en la pequeña población de Newlyn, en Cornualles. Y aquí habría que hacer un pequeño inciso...
Newlyn era, y sigue siendo, una pequeña población pesquera de Cornualles -Cornwall, en inglés-, donde se establecieron -bien en el pueblo propiamente dicho, bien en sus alrededores, como la también pesquera Lamorna- cierto número de artistas realistas de Gran Bretaña -la colonia artística de Newlyn, o Newlyn School-, que buscaban allá luz natural, vida barata, y abundancia de modelos que aceptaban sueldos bajos.

El pintor, en un autorretrato.

Resultado de imagen de thomas cooper gotch
"Compartiendo pescado" (1891), es un ejemplo de su primera etapa, realista y con temática marina. No le duró mucho, tras su paso por Europa.

Resultado de imagen de thomas cooper gotch
"¡Aleluya!" (1896) es una de sus obras más conocidas -sí, la he vuelto a utilizar con una diferencia de un par de días, pero es cierto que resume lo que fue Cooper Gotch como artista-. Se comprueba la influencia de la pintura italiana renacentista, pero pasada por un filtro más moderno. Los personajes femeninos sí que parecen ser herederos de los del prerrafaelismo "clásico", pero con otro aire, como si fueran las hijas -por decirlo así- de las mujeres -de la mitología, la literatura, la Biblia...- pintadas por Alma-Tadema, Rossetti, y compañía.

 En general, los artistas como Cooper Gotch se dedicaron, como se ha dicho, a la pintura realista, casi siempre al aire libre -en aquellos años, se usaba la expresión francesa "En plein air"-, retratando la vida de los pescadores y sus familias, barcas, amaneceres o atardeceres a la orilla del mar, etc., pero él, curiosamente, parece que se cansó bastante rápido de pintar siempre los mismos temas, y se pasó al prerrafaelismo, tras sus viajes por Florencia y París a principios de la década de los 90 del XIX -la influencia italiana, siempre presente en el prerrafaelismo; respecto a París, Cooper Gotch parece que reconoció la valía de la pintura francesa más que otros británicos- dedicándose el resto de su vida a pintar en ese estilo -o en una versión de él más moderna, más del siglo XX-. Y fue con él con el que se hizo famoso. Se retratar la luz natural, el mar, y pescadores y sus familias -personas reales, de un mundo real- pasó a la fantasía, la alegoría, las mujeres de belleza deslumbrante, el lujo entre oriental e italiano... quizá sólo estaba buscando un "algo más", y lo encontró en Italia -como tantos y tantos-, y en París, la ciudad luz.
También fue ilustrador de libros, y realmente, se ve en sus cuadros al óleo la influencia no sólo de su experiencia propia como ilustrador, sino también en la de otros -fueran dibujantes, pintores de acuarela, grabadores...-. En ocasiones, puede parecer que Cooper Gotch podría haber sido cartelista, pues sus pinturas, aunque fuera de forma indirecta, parecen reflejar influencia de artistas modernistas, realistas, o de otros estilos posteriores al prerrafaelismo, al cual se unió -muy a finales del XIX, en las postrimerías de la Época Victoriana- cuando el movimiento ya estaba siendo considerado un tanto anticuado. Precisamente, cuando se hizo realmente un nombre -a principios del siglo XX-, el prerrafaelismo ya se estaba apagando.

"La niña en el trono", de 1894. La pintó muy poco después de dar el salto al prerrafaelismo.

Imagen relacionada
"La madre en el trono", es un cuadro multitudinario, que parece un complemento al de la figura solitaria de la obra anterior.

Resultado de imagen de thomas cooper gotch
Sobre esta "Procesión de invierno", no estaba completamente seguro de la autoría de Gotch, pero me ha gustado tanto, que he decidido ponerla aquí de todas formas.

La Belle Dame Sans Merci "The Beautiful Lady Without Pity" By Frank Cadogan Cowper(1877-1958). English.:
También él pintó su versión de La Belle Dame Sans Merci, de John Keats. Se podría decir que hubo ciertas temáticas o personajes que casi todos los prerrafaelitas -y algunos que no lo fueron, también- retrataban casi como para demostrar que formaban parte de la corriente, como si cada uno de ellos tuviera que dar su particular versión de ellos.

Fue miembro, y expuso, en la Royal Academy -como tantos y tantos...-, en el Royal College of Art, e incluso en el Paris Salon, pues fue capaz de dar el salto al continente. Fue conocido y reconocido en vida, participó en exposiciones año tras año, y se ha hecho un hueco en la historia de la cultura británica -sobretodo, en la Época Victoriana tardía, y en la Eduardiana-, si bien apenas es conocido más allá de su país, donde todavía se le tiene en cuenta en exposiciones retrospectivas y en estudios del boom artístico británico de tiempos del imperio.
Murió en 1931, en Londres, cuando estaba, precisamente, participando en una nueva exposición. Fue enterrado en el cementerio de St. Sancredus, junto a otros artistas de la Newlyn School, que nunca abandonaron el realismo -Stanhope Alexander y su esposa Elizabeth Adela Forbes-.


lunes, 25 de diciembre de 2017

Felicitaciones varias: friki, vintage y artística. 

Y de paso, dar un poco de vida al blog, que lleva mucho tiempo dormido.


Hace más de dos meses, que por  cuestiones varias,  no toco el blog. Cuando se junta el tener ocupaciones varias, y el ponerse a estudiar en serio, es lo que pasa. Pero ya que estamos de vacaciones de Navidad -lo que no significa tiempo libre en grandes cantidades-, me gustaría poder escribir una entrada, aunque sea mínima, para estas fiestas.
Y de paso, como dice el subtítulo, despertar un blog que anda demasiado dormido últimamente.
 
Aquí, tres felicitaciones de tres clases bien distintas:

La imagen puede contener: una o varias personas
Esta sería, y aprovechando el estreno de una nueva película de la saga, un homenaje al universo Star Wars. Por cierto, ¿qué tipo de regalos haría este particular Papá Noel interplanetario?

La imagen puede contener: una persona, sonriendo
Esta, más vintage, habría que explicarla un poco. Como dice en la parte superior, el atractivo joven norteamericano que dice que pretende regalar a todos sus amigos cartones de Chesterfield -lo que se dice "regalar salud", pues no era, precisamente- es Ronald Reagan, que antes de ser presidente de los USA fue gobernador de California, y antes todavía, un actor más bien tirando a secundario y mediocre, pero que ejercía bastantebien como galán segundón y amigo secundario del protagonista, o en otras palabras, el tipo que siempre mataban a media película.

La imagen puede contener: una o varias personas
Esta es una felicitación del británico victoriano Aubrey Beardsley, auténtico enfant terrible, y genio precoz de corta vida, que merece una entrada por sí mismo. Y teniendo en cuenta las muchas que he dedicado no sólo a los prerrafaelitas -que en tiempos de Beardsley ya estaban siendo desplazados por otras escuelas o corrientes-, sino a victorianos en general, la verdad es que estoy pensando en que él sea el que protagonice una de las que está por venir.

La imagen puede contener: 12 personas, personas de pie, boda e interior
Y por último, un oleo del -este sí- prerrafaelita -y también británico, como no- Thomas Cooper Gotch, fallecido nada menos que en 1931, y por tanto, de segunda generación -vivió casi ochenta años, por eso no llegó a ser neo-prerrafaelitas-. Se puede comprobar que, a pesar de la influencia, tanto renacentista como del prerrafaelismo, digamos, clásico, su estilo, su forma de retratar a las chicas y a las niñas en primer plano resulta mucho más mderna que la de autores anteriores. Y, autocrítica, tan poco le dedico al blog, que ahora mismo no sé si le he dedicado una entrada o no. Es cuestión de mirarlo.

La imagen puede contener: 5 personas, personas sonriendo
Y para rematar, una película que es uno de esos clásicos olvidados, o alternativos, o lo que fuera, donde se entremezclan Papá Noel -bueno, Santa Claus, que es norteamericana-, marcianos sencillamente imposibles, y robots que parecen hechos con cajas de cartón. En fin, mucha gente quizá no sea capaz de comérsela entera, pero vale la pena, por lo menos, ver unas imágenes. No digo más de esta "Santa Claus conquista a los marcianos".

domingo, 29 de octubre de 2017

Runciman, y la Caída de Constantinopla -y otras historias-.

Sobre lo que sería un auténtico intelectual británico, y el por qué del nombre de este blog.


Bien, reconozco que esta entrada, más que para hablar de un personaje realmente fuera de lo común, en el sentido de curioso o fuera de lo común, es un poco capricho mío. Bueno, eso, y el hecho de que, ya que tengo poco tiempo, y no mucho de lo que escribir, me viene bien para colgar algo nuevo, porque ahora mismo, no es que haya tenido la posibilidad de buscar y encontrar, aquí o allá, otras cosas de las que hablar.

La Caída de Constantinopla, y otras historias, de esas que apasionan a muy serios sabios británicos.

Resulta curioso el interés,  la cantidad y calidad de obras y estudios realizados gracias a dicho interés, que existe en las Islas Británicas -también querría añadir Irlanda, y no sólo hablar de la Gran Bretaña- sobre lo que normalmente llamamos "La Época Clásica", o el mundo antiguo greco-latino. Y por extensión, más allá de la Grecia y la Roma antiguas, también el Mediterráneo -sobretodo europeo, también musulmán, sobretodo turco otomano- durante la Edad Media. Y ahí, en ese Mediterráneo medieval, aparece lo que llamamos Imperio Bizantino, conocido como tal, precisamente, a partir de la caída de su capital, de Constantinopla, pues mientras existió, el tal "Bizancio" fue conocido, dentro y fuera del imperio, como Imperio Romano -tras la caída de su hermano occidental, claro, porque mientras tanto, llevaba el añadido de "Oriental"-, y a sus habitantes, emperadores y tropas, lo mismo como romanos, que como griegos -esto último, a partir, principalmente, de la pérdida de Egipto, Siria y Palestina, y los territorios romanizados de Iliria, Mesia o Tracia-.
Pues después de este preámbulo, o ejemplo de enrollarse como una persiana, al lío:

Resultado de imagen de runciman
Steve Runciman -nombre completo: James Cochran Stevenson Runciman; como es de imaginar, decidió recortárselo a la hora de usar el nombre en su vida diaria- nació en 1903, en Northurberland, hijo de dos parlamentarios del Partido Liberal británico -los antiguos whigs-, con padre vizconde,  y que, según se cuenta -casi leyenda-, sabía leer latín y griego a los cinco años, y alos ocho, según su biógrafo Dinshaw -700 páginas de libro- era "un niño alarmantemente alfabetizado". Pasados los años, ni él mismo habría podido decir cuantos idiomas podía hablar y escribir de forma correcta, pues al contrario de otros historiadores, no sólo consultó fuentes en latín y griego, de la Antigüedad o la Edad Media europea, o en lenguas de Europa Occidental -francés, italiano, catalán...- sino también en árabe, farsi -persa-, turco, hebreo, siríaco -arameo, aún hablado entre los cristianos del norte de Siria-, armenio y georgiano.
En 1921 ingresó en el Trinity College, de la Universidad de Cambridge -donde siempre se sintió muy a gusto-, gracias a una beca, y más tarde, en Eton -que odiaba-, donde descubrió su amor por la historia en general, y la Edad Media en particular. Fue amigo y compañero de George Orwell, autor de "Rebelión en la granja" y "1984", y ambos fueron alumnos de Aldous Huxley, autor de "Un mundo feliz"; que junto a la obra de Orwell, son dos de las distopías más influyentes y conocidas de todos los tiempos. Allá también conoció al historiador J.B. Bury, que, de carácter difícil y huraño, no quiso en principio darle clase, pero, al saber que Runciman leía ruso, le dio gran cantidad de documentos en búlgaro -lengua eslava emparentada, aunque no cercanamente, con la rusa- para que los tradujese, y acabó cambiando de idea. Con el paso del tiempo, Runciman fue considerado "el único alumno de Bury", que fue no sólo su mentor y guía, sino un gran historiador y escritor, sobre San Patricio y la cristianización de Irlanda, el Papado, la antigua Grecia, Roma, etc..


Resultado de imagen de visperas sicilianas
Un cuadro italiano de finales del XIX, donde se representan las Vísperas Sicilianas, donde el pueblo de Sicilia exterminó a los franceses de la isla, mayoritariamente, pero no del todo, compuesto por soldados y funcionarios, pero también por religiosos, comerciantes, obreros y sus familias. Es considerado por los italianos como un levantamiento nacional, patriótico, pero como en tantas otras ocasiones, también se cometieron desmanes e injusticias, y se asesinó a no poca gente simplemente por ser francesa.

Después de recibir una cuantiosa herencia de su abuelo paterno -era empresario naviero-, se retiró en 1938 de la enseñanza, para así dedicarse con completa libertad tanto al estudio de idiomas, como a la escritura de libros que, debido a la enorme erudición y datos que exigían, le habrían resultado casi imposible de escribir en caso de haberse dedicado a la enseñanza. Por ello, aparte del estudio académico, se dedicó también a viajar por el Mediterráneo, llegando a ser profesor de historia en la Universidad de Estambul -en turco- entre 1942 y 1945. Fue en Turquía, donde comenzó sus investigaciones sobre el Imperio Bizantino y las Cruzadas, con documentos que otros historiadores habían desechado.
Ruciman era una persona un tanto particular, pero también el ejemplo del sabio británico excéntrico y, a la vez, conservador, aunque no reaccionario. Era ingenioso y agradable, pero no le gustaba nada hablar en público -como Tolkien, que, según ex-alumnos suyos que acudieron a alguna de sus charlas, no se defendía nada bien hablando en público, entre otras cosas, porque no podía evitar hablar en voz muy baja, casi inaudible-, y prefería a ello la tranquilidad de su estudio, y que entremezclaba forma de vida aparentemente tradicional, con su interés por el ocultismo, y su actitud hacia el arte y la estética como algo primordial, de ahí que fuera considerado un esteta. Fue un ejemplo de un tipo de sociedad, la británica posterior al Eduardismo, que acabó en gran parte desapareciendo tras la II Guerra Mundial, aunque aún existe en ciertos círculos, como son las universidades privadas.
Murió en el año 2000, a los noventa y siete años, en Radway, y fue enterrado en Lockerbie, en Escocia.

Resultado de imagen de caida de constantinopla

Resultado de imagen de caida de constantinopla
La caída de Constantinopla ha sido retratada en multitud de cuadros y grabados. Aquí dos, el primero más moderno, el segundo, renacentista.

Y respecto a su obra, que sería quizá lo que más interesaría a la gente, aquí un resumen, al menos, de lo traducido al castellano: su "Historia de las cruzadas", en tres volúmenes, publicados entre 1951 y 1954, y que sigue siendo, a pesar de haber pasado más de seis décadas, un clásico ineludible para conocer hechos ta aparentemente conocidos, pero más complejos de lo que podría pensarse; "La caída de Constantinopla, 1453" (1965), que -puedo asegurarlo porque la he leído, y de ahí el título del blog, al no tener idea de cual ponerle- permite hacerse a la idea de tan magno acontecimiento -más, quizá, de lo que la gente de aquella época debió pensar, por ser Constantinopla una sombra patética de lo que llegó a ser-; "Las vísperas sicilianas; una historia del mundo mediterráneo a finales del siglo XIII" (1958), sobre la rebelión de la población de Sicilia contra el dominio Angevino, la dinastía de origen francés que gobernaba la isla, y que sirve de excusa para conocer la situación de todos los estados y civilizaciones mediterráneas de finales del siglo XIII.
Además, escribió otras obras sobre el peso de la iglesia, la cultura y los conflictos bélicos de Bizancio, así como temas cercanos, como sería la historia de los maniqueos -considerados una secta, pero realmente, una más de las religiones con pretensión universal, o al menos supranacional, que aparecieron durante siglos en Oriente-, o sobre el primer Imperio Búlgaro, enemigo acérrimo de los bizantinos -o romanos, que es como se llamaban a sí mismos, y eran llamados por los demás, los supuestos "bizantinos"-, y en aquella época, con una aportación étnica y cultural túrquica muy fuerte, aunque los búlgaros originales acabaron mezclándose con las tribus eslavas sobre las que gobernaban, dando paso al actual pueblo búlgaro.
La obra de Runciman, al contrario que otros estudiosos, es fácil y agradable de leer, a pesar de las décadas pasadas, pero eso na ha de hacer pensar que sufre de falta de erudición y todo tipo de datos y detalles. Es, sin duda, una puerta a unos mundos, como la Sicilia medieval, y sobretodo, el Imperio Bizantino, que gracias a su pluma, siguen todavía vivos y entre nosotros.


    jueves, 12 de octubre de 2017

    La dama que representaba a Estados Unidos, lady Columbia, cuyo nombre nadie recuerda.

    La versión femenina del Tío Sam, perdurando como anónima estrella de cine.


    El tiempo libre que tengo no me da para mucho más, así que, por el momento, haré una entrada cortita, de una web que encontré por casualidad, "Krasker talks!" -aquí, un enlace, para quien quiera visitarla-, sobre la considera actriz norteamericana no más conocida, pero sí la que, aunque sea brevemente, en más ocasiones ha aparecido en una película. Y siempre en el mismo momento: el principio. En realidad, antes todavía que eso, pues no la podríamos ver participando en ningún film propiamente dicho, sino poco antes, cuando se nos anuncia qué estudios son los responsables de lo que estamos a punto de ver.
    Se trata de la personificacion de los Estados Unidos, en su versión femenina -la masculina sería el Tío Sam-, aparecida desde la I Guerra Mundial en periódicos y revistas, además de carteles e ilustraciones de todo tipo: Lady Columbia, también, en ocasiones, conocida como Lady America. Pero en determinado momento, la dama Columbia fue considerada una personificación del coloso norteamericano secundario, a medida que la iba sustituyendo un icono más moderno y poderoso, como fue la Estatua de la Libertad.
    Sin embargo, en determinado momento, Lady Columbia pudo tener una segunda oportunidad de no ser olvidada, cuando los dueños de la productora de cine Cohn-Brant-Cohn -fundada en 1919- se dieron cuenta de que la gente no se quedaba con semejante nombre. Los hermanos Harry y Jack Cohn, y su socio Joe Brandt decidieron cambiárselo, en 1924, por el de Columbia, como el medio olvidado personaje. Pero también pensaron que si querían que su productora ganara notoriedad, el tener un nombre corto y pegadizo, y que sonara en algo a la población, algo ayudaría. El marketing no es cosa de hace cuatro días, precisamente.
    Sin embargo, decidieron que no fuera la Lady Columbia de aspecto casi modernista, sino un personaje más moderno, en parte fusionado con la Dama Libertad, copiando -o más bien adaptando, cogiendo prestados- tanto la antorcha que iluminaba el mundo, como la vestimenta de diosa greco-latina. 
    En 1934 aparecería una primera versión, pintada, pero en 1939 aparecería la que es considera la versión final, también un ilustración, sí -no es una fotografía repintada, aunque lo parezca a primera vista- más moderna y atractiva. Tanto, que duró décadas, porque, sin apenas cambios -más allá del color- duró hasta 1976. Más adelante, sufrió diversas variaciones, hasta llegar a desaparecer, sustituyendo los rayos de luz a la figura femenina.
    Y ahora la pregunta: ¿quién fue la modelo para Lady Columbia? Realmente, no se sabe, y probablemente no se sepa nunca. Hay dos candidatas con más posibilidades de haberlo sido por encima de otras, que serían Amelia Baatchelor y Evelyn Venable, pero después del fallecimiento de todas ellas, de quienes contrataron y fotografiaron -para más adelante realizar la ilustración- a la modelo, y de cualquiera que conociera el tema de primera mano, tal vez acabe siendo uno de los muchos misterios de Hollywood. O no.


    early columbia logo
    Una primera versión, de 1934, con un aspecto más Art Nouveau. No se sabe quién debió ser la modelo, pero no parece que fuera la misma que para la versión posterior, definitiva y más conocida.

    columbialogo1939
    La imagen de Lady Columbia, en blanco y negro, antes de ser coloreada y un poco más modernizada, aunque parecida a la versión definitiva.

    Columbia_Pictures_Jenny_Joseph
    Lady Columbia, tal como la vemos al comienzo de tantas películas, y ¿la modelo original? que posó para darle su rostro y personalidad, y de la que tan poco -o nada- se sabe aún hoy en día.

    Imagen relacionada
    La figura con el fondo detrás, tal como la conocemos.

    viernes, 22 de septiembre de 2017

    Libros con vida propia. Dioramas literarios, o vida en un libro una vez leído.

    O qué se puede hacer con un libro que ya no te interesa, y que sea, además homenaje a la literatura en general.


    Aquí, aprovechando un rato libre, un ejemplo de dioramas, de esculturas de papel, de algo más que simples trabajos manuales: una forma de transformar el libro no sólo en transmisor de arte -la literatura, también la fotografía o la ilustración-, sino arte por sí mismo. Realmente, hay ediciones de ciertos libros que son auténticas obras a admirar, pero en este caso, el arte es la forma en que han sido transformado.
    Aquí unos ejemplos, con el nombre de los artistas -si he podido encontrarlo-, de los "dadores de vida" de libros que, quizá, estaban muertos de aburrimiento en un rincón, sin que nadie los leyera:


    perfumeros antiguos dibujos - Buscar con Google
    Mariví Garrido Bianchi realizó este homenaje al Quijote.

    • "Hacia lo desconocido" - Malena Valcárcel •
    Malena Valcárcel creó "Hacia lo desconocido". Como se ve en el lado derecho, tiene su propia página, y para quien le interese, pongo aquí un enlace.

    Diorama Diorama de Papel de Libro con luz por MalenaValcarcel
    Otro diorama de la misma autora, con luz incluida.

    Esta escultura libro representa el árbol de la vida.    Por favor ten en cuenta que esta escultura ha sido vendida. Haré una igual para ti. Toda la escultura está realizada a partir de un libro descartado. Las hojas del árbol están hechas con papel del mismo libro y papel de seda negro.    Estará lista para colgar en la pared o simplemente para colocar en una estanteria.    Firmado y fechado por mí en la parte trasera.    Dimensiones aproximadas: 26 cm x 21 cm. Envío todos mis artículos por c...
    Y aquí una tercera obra: "El árbol de la vida".

    Book carvings
    Petra, arrozales chinos, y otros muchos paisajes -que no he sido capaz de reconocer si ayuda, lo siento-. No he logrado encontrar el nombre del autor, pero sin duda, es todo un artista. Y sí, después de mirar cada foto con atención, estuve seguro de que se trata de libros reales.

    Detalles de magnificas esculturas
    Aquí, el autor o autora juega con los agujeros: o bien es un túnel a traspasar -por un tren-, o vemos salir una nube de mariposas, o engulle todo un barco.


    Y una serie de libros-escultura, de la serie "El pensador" -o "El hombre se piensa"; más o menos, es cómo lo traduzco yo-. Aquí, estaríamos hablando de un artista, Kenjio, que expone y vende a buen precio sus trabajos:

    The Thinking Man’s Book Sculptures

    Fait dargile et de vieux livre coupé et plié. Jai fait le penseur comme un reflet de la contemplation de nouvelles connaissances.    Il y a une cheville

    Fishing for Knowledge Original Sculpture by Kenjio on Etsy

    Like an Open Book Original Sculpture by Kenjio on Etsy, $500.00